18 de septiembre de 2012

Un partido diferente (cubriendo a la Selección)


Hace un par de semanas me tocó vivir un partido de esos que siempre quieres vivir, desde la grada o trabajando desde el campo. Esta vez solo era un amistoso, pero eso no es más que un detalle, no importa el rival cuando lo que haces es preparar las maletas para ir a ver a la Selección Española.



En este caso me acompañaba Sergio, redactor de Vavel.com y creador del blog "La D del Depor" y Álvaro, también redactor de Vavel.com. Nos desplazamos de Coruña a Pontevedra un jueves por la tarde y nada más llegar a la ciudad ya notamos que no era un día cualquiera. Niños, y no tan niños, con camisetas, bufandas y demás adornos amarillos y rojos para lo que no era más que el entrenamiento (el partido sería al día siguiente).
La ocasión de este partido no era otra que la de inaugurar el Nuevo Campo de Pasarón (sobre el que ya se estaba jugando desde hacía más de un año, pero ese es otro tema) así que llegamos a un estadio nuevo, moderno y clásico a la vez, con zonas aún por retocar pero al que da gusto ir.

Al llegar gente por todas partes. A Arabia Saudí, la selección que jugaba contra España, se le había permitido entrenar a puerta cerrada, por lo que todos los aficionados que querían ver a los "ídolos nacionales" esperaban fuera, agolpados contra las puertas y con caras de ilusión mezcladas con caras de circunstancia. "¿Eres de la prensa?"- me decía una señora al verme con la cámara- "Es que quiero que escribáis sobre lo que está pasando aquí. Se repartieron invitaciones gratuitas para ver el entrenamiento y yo que no tengo entrada, ¿porque no tengo derecho a entrar? Además he visto a gente vendiéndolas por cinco euros, ¡es una vergüenza!" (Al final dejaron entrar a todo el mundo e incluso regalaron una bolsa con un bocadillo y un botellín de agua a todos los asistentes, gran detalle de la Diputación de Pontevedra).

Dimos toda la vuelta al estadio para buscar la zona de prensa (nadie del personal de seguridad sabía donde estaba, para nuestra sorpresa. Luego supimos que era tal el despliegue que habían mandado a gente desde ciudades vecinas para no quedarse cortos). Al llegar un descontrol total con las acreditaciones hasta que por fin, ya dentro del campo, conseguimos la nuestra.
Zona de la grada acotada para fotógrafos y periodistas y los jugadores a calentar. Lo de siempre, carrera continua, partidillo, estiramientos...


Al acabar el entrenamiento apareció David Cal con uno de sus remos y se lo regaló a la Selección para su museo. A cambio se llevó una camiseta firmada por todos los jugadores. El gallego atendió a los aficionados que reclamaban un autógrafo y una foto con él y posteriormente atendió al a prensa desplazada. Personalmente, me pareció un chico muy agradable.
En cuanto se vació el campo tocó pasar las fotos, redactar las noticias, las entrevistas... Cuando nos fuimos del estadio ya no quedaba nadie en Sala de prensa.




Al día siguiente por la mañana terminar de pasar las fotos, redactar las noticias  y las entrevistas, a comer, dar un paseo para ver la fan zone que habían preparado para los aficionados (videos en 3D, regalos, hinchables, futbolín gigante...) y para el estadio.
Fuimos los primeros en llegar, pero en este tipo de partidos siempre hay cosas que hacer (incluído dictarle los nombres de los jugadores a la prensa desplazada para que hagan la transcripción al árabe, muy curioso).
Los jugadores salen al campo y se relajan en el banquillo, bromeando entre ellos, con prensa y aficionados, luego aparece el Alcalde y el Presidente del Pontevedra para abrir la placa conmemorativa del partido y en menos de lo que crees ya toca bajar al campo para recibir a los jugadores.
Fernando Torres, al igual que un miembro de la Selección Saudí, leyeron un comunicado sobre la importancia del Fair Play, sonaron los himnos y sacamos la foto del once. A partir de ahí tocó correr.
La organización había dicho que los fotógrafos teníamos que estar en la banda contraria a los banquillos por lo que nada más terminar con la foto del once una marabunta de fotógrafos salió corriendo al fondo, saltó la valla publicitaria, la valla de separación del público, esquivó bombos y platillos de la banda de música de Pontevedra, volvió a saltar la separación entre gradas, esquivó gaitas y panderetas de la banda de gaitas, saltó la valla una vez más y se atrincheró en un metro cuadrado, rodeado de guardias de seguridad y de cajas con el sistema eléctrico de la publicidad. Menudas peripecias hacían algunos para estar lo suficientemente altos y que no les molestara la valla, parecía aquello el circo del sol más que un partido de fútbol.


En la segunda parte, mismas peripecias pero hacía el otro lado de la banda, para conseguir las mejores instantáneas de los goles españoles (5-0 fue el resultado final).



¿Y al acabar el partido? En vista de que la afición estaba animadísima y sería imposible hacer el mismo camino de vuelta, nos tocó saltar al campo y atravesarlo, esquivar a la gente como pudimos y llegar a la zona de prensa.

Locura en sala de prensa con la comparecencia de Frank Rijkaard, Seleccionador de Arabia Saudí, y posteriormente con la de Vicente del Bosque pero nada comparable a la locura de Zona Mixta. Cámaras de televisión por todas partes, periodistas de todos los ámbitos y aficionados pidiendo autógrafos y fotos a los jugadores (incluido algún que otro periodista que no quería perder la ocasión).


De vuelta a sala de prensa, y mientras veíamos que el estadio se iba vaciando poco a poco, tocó terminar todo el trabajo posible y, después de casi 7 horas en ese estadio, poner rumbo a casa.

Al día siguiente, editar las fotos que quedaban y a descansar. El esfuerzo había valido la pena,
nunca está de más vivir "un partido diferente".


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