17 de junio de 2013

La historia detrás de una foto.

El año pasado, con el Deportivo en Segunda División, todas mis vacaciones fueron enfocadas a conocer España y seguir al equipo. Después de visitar Vigo, Soria, Guadalajara…etc el último partido del Depor fuera de casa era Villarreal. Las posibilidades de ganar el título fuera de casa siempre están presentes asi que en cuanto me dijeron que tenía vacaciones esos días no lo dudé.

Una de las pocas fotos que me dio tiempo a hacer en Valencia.

Era Febrero pero yo ya tenía los billetes comprados para el 1 de Junio irme a Valencia. Hacía muchísimos años que quería ir y por suerte dos amigas de Asturias se unieron a la aventura así que el jueves por la tarde cuando llegué, vinieron a buscarme y salimos a dar un paseo y cenar.
Cuando al día siguiente me levanté me encontraba fatal: dolor de estómago, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, mareos… ¡Directa al hospital! Después de un par de horas (que a mi me parecieron una eternidad) varias pruebas y una pastilla para bajar la fiebre (40 grados sumados al calor de Levante no es nada recomendable!) me fui a comer algo y a meterme en cama.
Intenté salir a la calle un par de veces pero los intentos fueron fallidos, tardaba una hora de reloj en comerme una  rebanada de pan Bimbo, mis fuerzas no estaban como para hacer turismo.
Por fin el sábado por la noche conseguí meterme en un taxi y dar un paseo por la ciudad de las artes y las ciencias. La noche estaba fresquita lo cual ayudó bastante.
Al día siguiente, animada por la noche anterior, decidimos madrugar e ir al Oceanografic. En la cola para pagar la entrada me empecé a encontrar mal, pensé que sería pasajero pero al ver que ni el frío del edificio de entrada me aliviaba decidí irme. La chica de recepción al verme la cara llamó a la doctora del parque y la bronca que me echó  después del reconocimiento fue monumental. "Deberías estar sin salir de cama por lo menos tres días más". Creo que no se me olvidará el camino de vuelta al hotel: les dije a mis amigas que se quedaran allí que yo iba a dormir y no necesitaba compañía, así tampoco perdíamos el dinero de la entrada, por lo que sola en el taxi no podía dejar de llorar. Esa tarde era el partido y sabía que, definitivamente, no podría ir.
Pasé el día en cama, entre siesta y siesta y con el partido puesto en el ordenador. Mis amigas me hicieron la maleta y al día siguiente a las cuatro de la mañana me fui al aeropuerto. Tenía tantas ganas de llegar a casa que, pese a lo mal que lo pasé en el vuelo, se me hizo hasta corto (al contrario que llegar a Coruña desde el aeropuerto de Santiago).

Hoy volví a ver este foto y por eso me acordé de aquel viaje del que ya paso un año. Un año lleno de viajes, de anécdotas, de partidos sufridos, de cambios de entrenador, de volver a recuperar la ilusión con Fernando Vázquez, de despedidas… El fútbol es mágico y por eso, pese a que volvamos a estar en 2ª, pese a los malos momentos, seguiremos ahí para las próximas temporadas y, si me dicen de volver a Valencia… VUELVO! ¡Quien me diera estar en un año en la situación que estábamos en aquel momento!

Vivir es una gran aventura y el fútbol, muchas veces, es la excusa perfecta.
Temporada 2013/2014, ya te estoy esperando!